11 octubre 2011

Propuesta de Evaluación de Trabajos Especiales de Grado e Informes de Pasantías Unefa

A continuación se presentan algunos aspectos que he evaluado con respecto la elaboración y ejecución de los trabajos especiales de grado e informes de pasantías. Estos planteamientos se apoyan en la experiencia obtenida durante 10 años como tutor y evaluador, y en la revisión bibliográfica de especialistas en metodología.
La universidad posee dos mecanismos para evaluar las capacidades de los alumnos, en lo que a aplicación de conocimientos se refiere, a saber, trabajo especial de grado e informe final de las pasantías largas. En ellos, el estudiante debe plasmar todo lo relacionado con su experiencia, ya sea como investigador o como ejecutante de una serie de actividades, apoyándose en el método científico y en un cronograma de actividades, respectivamente.
La mayoría de los trabajos en el área de ingeniería que se realizan a nivel de pregrado son del tipo aplicación o proyecto factible, en los cuales debe demostrarse suficiencia en la operacionalización de los conocimientos adquiridos durante los estudios cursados, mostrada a través de la elaboración de soluciones a problemas específicos de ingeniería.
Otro aspecto que incide en el proceso surge de la diversidad de criterios de los evaluadores, los cuales, en ocasiones, pueden llegar a estar en contraposición, convirtiendo el proceso en una pugna por la preponderancia de una posición con relación a la otra, situación que afecta de forma considerable los resultados de la evaluación.
Apoyándome en lo que propone Guillermo Álvarez, profesor de la USB y especialista en la materia, me permito sugerir unos mecanismos de evaluación que disminuyan el impacto de los aspectos comentados en los párrafos previos. A fin de esquematizar la propuesta la dividiré en Proyecto Factible y Trabajo de Grado a Nivel de Aplicación.

1. Trabajo de Grado a Nivel de Aplicación.
Este tipo de trabajo se describe como una actividad de síntesis y aplicación, en la cual el estudiante ejecute una serie de actividades del área en la cual desea obtener el título, mostrando el manejo instrumental de los conocimientos en su área respectiva. De manera más sucinta, debe exponer su capacidad para: (1) detectar una situación que debe ser mejorada, (2) planificar las acciones pertinentes, (3) ejecutarlas y (4) evaluarlas. Si la situación ya fue detectada debería cumplir las etapas (2), (3), (4)
También tiene dos fases, en la primera (elaboración del proyecto) debe elaborarse una propuesta que abarca la planificación del trabajo, en la que debe verificarse si se incluyen la justificación, los objetivos, la metodología y el cronograma de ejecución. La segunda fase (ejecución de la investigación), o informe final, debe abarcar todos los aspectos de la primera parte más los aspectos tratados en la ejecución y evaluación de la propuesta.
La mayoría de los trabajos realizados en ésta universidad en el área de ingeniería se enmarcan en éste tipo de modalidad, por lo que en el anexo 2 se incluye un modelo de evaluación propuesto por Álvarez para éste tipo de trabajos. La parte correspondiente al proyecto (En el manual de la Unefa se refieren a él como anteproyecto) puede evaluarse usando lo expuesto en el anexo 1. El capítulo 2 solo debería incluir una breve descripción los basamentos teóricos utilizados, justificando la razón de su uso, de forma que sirvan como un marco referencial del trabajo. Los detalles de la teoría utilizada deben ser comentados a lo largo de la ejecución del trabajo, como explicación a la metodología seguida o explicación a los resultados obtenidos.
Todos los anexos se basan en evaluación cualitativa, en la que se busca saber si el aspecto evaluado está: Ausente=A; Incompleto=I (debe mejorar) Bueno=B (cumple con lo solicitado); Excelente=E.
Es necesario acotar que el instrumento que regula la elaboración de los TEG en la UNEFA no establece una estructura rígida en la elaboración de los libros, por lo que los estudiantes podrían tomar diferentes estructuras para plasmar su trabajo. Tal condición genera diferentes posiciones en los potenciales jurados, en cuanto a la estructura del documento, entre las que se pueden incluir:
  • Estructura del manual de la UPEL: Bastante rígida, y en muchas ocasiones, algunas de sus premisas no son aplicables al ámbito de ingeniería. Hay un informe elaborado por el Ingeniero Carlos Lucena en Junio del 2003 que ilustra detalladamente el impacto que produce éste modelo; ese informe también incluye un estudio comparativo de trabajos de grado realizado en diferentes lugares del mundo. Coincido con buena parte de sus observaciones.
  • Desarrollar un capítulo por cada objetivo específico: Ello implicaría desarrollar todos los aspectos (teoría, metodología y análisis) en cada capítulo.
  • Desarrollar un capítulo por cada etapa de la investigación: Es el modelo que sugiere Álvarez. Sin embargo, considero que los aspectos teóricos deberían irse transcribiendo en forma comentada en cada etapa de la investigación, junto con la metodología aplicada, a fin de que sirvan de sustento y justificación de los procedimientos seguidos para lograr los objetivos trazados en el trabajo. Esto también contribuiría a disminuir la práctica muy generalizada de “cortar y pegar”, al obligar a los estudiantes a parafrasear lo que dicen los expertos en relación con los tópicos que investigan.
De acuerdo con experiencias previas, la última de las posiciones académicas me parece la más acorde con la dinámica de la UNEFA.
Hay un aspecto que, aunque pertenece más a la elaboración del proyecto (anteproyecto), me parece importante comentar. La estructura del mismo establece la elaboración de un planteamiento detallado del problema o situación a mejorar, sin embargo, luego se pide una justificación. A mi modo de ver, el planteamiento del problema es suficiente para justificar la elaboración de un trabajo o la toma de acciones para solventar la situación no deseada, toda vez que en ese planteamiento se resaltan los aspectos no deseados de la situación actual. En virtud de lo planteado, la inclusión de una justificación me parece una redundancia innecesaria.
Es importante resaltar que ambos, tanto lo que denominamos en la UNEFA Trabajo de Grado como Pasantías Largas, encajan en el modelo de evaluación de los trabajos de grado a nivel de aplicación.

2. Proyecto Factible.
Los trabajos que se realizan a éste nivel tienden a ser soluciones tendientes a mejorar una situación, en los cuales se procura solventar un problema o mejorar el desempeño de un sistema. Este tipo de trabajos debe elaborarse en dos fases; primero debe presentarse una propuesta o anteproyecto, y una vez aprobada, se procederá con la ejecución del proyecto.
La evaluación de la primera etapa debe abarcar aspectos como congruencia del tema con la especialidad, pertinencia del título, y pertinencia y vigencia de la bibliografía con relación a los objetivos del estudio, pertinencia de la metodología propuesta con relación al problema y a los objetivos trazados, claridad y coherencia de lenguaje, corrección gramatical, y factibilidad de ejecución, entre otros.
La evaluación de la segunda etapa debe enfocarse en la verificación del cumplimiento de los objetivos trazados, la metodología empleada, el análisis de los resultados y las conclusiones obtenidas.
Ésta modalidad se aplica más a postgrado, sin embargo, algunos de los trabajos elaborados en ésta universidad encajan en ésta clasificación. En atención a ello, en los anexos 3 y 4 se muestran los modelos de evaluación (propuestos por Álvarez para éste tipo de trabajos) para proyectos y trabajos finales, respectivamente.

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